Requena jubilosa se lo intuye

ya llegan las Fiestas Vendimiales

de gustando el vino joven que nos fluye

y acercando el rumor de días otoñales.

 

     Pero entretanto que nos llegan,

dichos días, de paz y de alegría,

vayamos preparando, a los que vengan,

un mundo de color, de vida y fantasía.

 

     COLOR, por vides, uvas, refajos y corpiños,

de luces en calles y plazas, estallantes,

colgadas en profuso montón, como racimos,

y en llegando la noche, deslumbrantes.

 

     VIDA, para hombres y mujeres entregados,

a cumplir para todos con un rito,

en labor de muchos días, enfrascados,

y celebrar una Fiesta, casi un mito.

 

     FANTASIA, de sueños, ilusiones y trabajo,

pues sin ella, no se puede componer la Fiesta

y si es tiempo de reuniones a destajo,

es por lograr que se cumpla la idea manifiesta.

 

     Los "Barrios", cada día a por la gesta,

coordinan, realizan, citan y programan,

todo está preparado para hacer Fiesta,

en el Pregón la dicen y proclaman.

 

     Qué Reinas, Damas, Comisiones se paseen,

con garbo y con majeza por las calles,

henchidas del honor que nos ofrecen,

al son de músicas y alegres pasacalles.

 

     Nuestra fiesta es así, para beberla,

para gozar con ella y exportarla,

pues si fuimos pioneros en hacerla,

pedimos ser felices al lograrla.

 

     ¡Ya llegan las Fiestas Vendimiales!

Venid a gozarlas, a vivirlas ya cansaros,

con festejos programados a raudales,

deseando tengan el poder de ilusionaros.

 

     ¡Que llega nuestra Fiesta! ¡Que se acerca!

Anuncian estas páginas sin pena,

a quienes vengan, les esperamos alerta,

ofreciendo para siempre, a REQUENA.

 

A.M.D.

 

(Publicado en El Trullo de Agosto de 1991)