Se ha dicho que la vid es planta colonizadora por excelencia, queda demostrado por el hecho de que en tierras muy pobres, donde otros cultivos son poco o nada rentables, en esas mismas tierras se obtienen excelentes uvas; muchas veces son terrenos casi páramos: tenemos ejemplos en España, como Almería, en cuyas resecas tierras se producen uvas de mesa de tan alta calidad, que podemos aventurarnos en decir como las mejores del mundo; por lo que respecta a Grecia, que tiene tierras con características muy similares a Almería, se producen excelentes uvas de mesa y vinos (son famosas sus pasas de Corinto).

     Sorprende en la vid, su extraordinaria rusticidad, es de advertir el fuerte contraste que existe de unas tierras a otras de gran diferencia climática y agronómica.

     En Galicia por ejemplo, el promedio de lluvia anual supera en mucho los 900 m/m y allí se producen magníficos vinos como el Ribeiro y Albariños; pero al otro extremo de nuestra geografía, el promedio anual es mas escaso, aproximadamente como sigue: Almería 219 m/m. Córdoba, 631 m/m y Cádiz 546m/m. Estas provincias mencionadas son productoras de excelentes uvas de mesa (Almería) y vinos: vea el lector el contraste que existe comparativamente con los 900 m/m de Galicia.

     Pero si la vid prospera en la mas dispar climatología, también existe un gran contraste en lo que respecta a la diversidad de tierras en que se cultiva la vid: por ejemplo, la escasez de caliza en Avila; hasta Jerez en que la hay en exceso; en todas ellas la vid medra normalmente.

     Hablemos también de los vinos.

     Los mejores embajadores de España son nuestros vinos y nuestro sol.

     España tiene adquirida justa fama o prestigio entre los extranjeros que nos visitan. Me decía un alemán, afincado hace muchos años en Valencia, que no comprendía que un país como España, con tanta variedad de buenos vinos que produce, zumos de frutas (algunos tan abundantes como el de naranja) e incluso la horchata de chufas (de la que era un gran consumidor), se beben tantas bebidas exóticas.

     He recopilado algo de lo que han dicho o escrito reputados médicos sobre las propiedades medicinales o terapéuticas del vino.

     El vino es beneficioso para la salud, para las arterias y el corazón, reduce el riesgo de infarto, protege de las úlceras gástricas y de los cálculos biliares, el tinto más que el blanco; las demás bebidas alcohólicas según recientes investigaciones no tienen las virtudes del vino y si las tienen lo son en una mínima parte.

     El vino es un excelente aperitivo que desde los primeros sorbos pone al organismo en buenas condiciones para digerir; al contrario que sucede con esos insanas mixturas, que estropean el cerebro y el hígado, de los que tanto consumo hace la gente joven y son en opinión de un prestigioso médico "como aquellas llaves falsas que abren las cerraduras pero destrozándolas".

     Hay muchos jóvenes que en bares o discotecas piden que les sirvan bebidas raras o exóticas, pues esta lo consideran como una nota elegante y de distinción; sin embargo pedir vino lo creen algo inferior o una ordinariez.

     Estamos convencidos, que el mejor aperitivo (un excelente aperitivo y muy español) es una copa de un buen vino, como por ejemplo un Jerez seco, Montilla o Manzanilla con unas aceitunas sevillanas como tapa o acompañamiento, esto prepara el estómago para la comida. Hemos visto que algunos toman cerveza antes de la comida; esto es un error y además perjudicial pues entorpece la formación de los jugos gástricos por la razón de que se bebe muy fría, además que ocupa un gran volumen en el estómago.

     No es preciso recurrir al Jerez, otros vinos de gran calidad de la tierra, como los hay en nuestra Comarca de Requena-Utiel son muy apropiados.

     El vino tiene el mágico poder, que en los momentos de pesimismo, aleja de nuestra mente penas y preocupaciones y hasta nos transforma en otras personas, dispuestas a luchar, a olvidar contrariedades; este milagro se ha operado con tan solo unos sorbos de vino y según un prestigioso escritor de fino humor y aguda pluma, el vino transforma el estado anímico del individuo como a continuación se menciona:

- "Quita penas", para los deprimidos

- "El mejor sedante" para los nerviosos

- "Concentrado de alegría", para los tristes

- "Lo que da valor", para los cobardes

- "La mejor medicina", para los hipotensos

- "Lo imprescindible", para los enamorados indecisos

- "Sembrador de heroísmo", para los combatientes

- "Captador de amigos", para el ambiente social

- "Descubridor de paladines"

- "Apaciguador de irritables"

- "Iniciador de amistades"

- "Primera invitación que pocos desprecian"

- "Inspirador!' para los literatos

- "Soñador", para los cerebros

- "Dulce balanceo de preocupaciones".

- "Ventanal por donde escapa el oprimido"

- "Sello de cordialidad en brindis"

- "Agasajo al que destaca", y en su honor ofrecen un ... "vino español"

     Sería preferible que hubiera "Bebedores de calidad mejor que de cantidad" y podemos añadir "Bebedores sin cuento, pero con cuenta".

LUIS GARClA GRAU

 

(Publicado en El Trullo de Mayo de 1992)