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| Me comentaba el pasado Agosto un representante de nuestro Ayuntamiento la posibilidad de efectuar cambios en algunos actos de nuestra Fiesta de la Vendimia, especialmente las presentaciones, incluso parecía tener diseñado un nuevo modelo, aunque muy semejante (quizá lo desconociese) a las falleras de nuestra capital. Hace unos días un inquieto requenense me explicaba su proyecto para una nueva Fiesta. Digo nueva porque era retocada tanto en su estructura como en la mayoría de sus actos. ¡Todos ellos muy semejantes a los falleros!. Me consta que ambos comentarios sólo deseaban una Fiesta mejor, pero resulta llamativo el "deseo", tal vez inconsciente, de asemejarnos a otras fiestas. ¿Por qué ser como otras fiestas si la requenense puede ser motivo de copia? Buscar respuesta y los "rebrotes de cambio me animaron a reflexionar sobre el tema de LA FIESTA, los pobres resultados quedan en estas líneas dispuestas a dejarse convencer por otras mejores, o al menos más meditadas. Ya en el año 1941, Elena Fortun se lamentaba: "El cine, el teatro, la vida social, y las distracciones de todas clases, nos han alejado de la dulce intimidad del hogar". Si esta observación la aplicamos a nuestra Fiesta y añadimos la televisión (exigencias de tiempos modernos) podía ser explicable el por qué no "funciona ". Es la sociedad quien cambia y no las fiestas. ¿Qué es la fiesta si no el reflejo de la sociedad? Vivimos la Fiesta hoy, pero la nostalgia nos lleva a compararla con las veinte primeras. Un error. Actualmente se demanda otra forma de disfrutar la Fiesta, no de organizarla. Son 45 ediciones y hay otros requenenses que la sienten y viven de otra manera. Es posible que esos añorados momentos aniden ahora con tanta intensidad en los más jóvenes a través de los Racimos, pero apreciarán lo esencial dentro de otros cincuenta años al comentar los necesarios reajustes en nuestra Fiesta. Todos los años hacemos acaloradas y necesarias críticas a determinados actos porque no "salen" a nuestro gusto. Nos gustarán más o menos, pero nadie pide que se supriman. ¿De acuerdo? Hablando de Fiesta el profesor Aranguren detecta: "El Fin de Semana y las Vacaciones han sustituido a las Fiestas. Pero unas y otras son recaídas en la cotidianidad que rutiniza y vuelve monótono lo que habría de ser Diferente". También nos avisa: "Hoy se quiere volver a la Fiesta, recuperar la Fiesta ".¡Recuperar la fiesta, necesidad de fiesta!. No es nuestro caso afortunadamente, aunque en nuestros días no consideremos la Fiesta tan necesaria como entonces.A vuelta de esquina tenemos un nuevo siglo que nos exigirá una Fiesta renovada, adaptada a esos tiempos, pero sin suprimir lo singular de ella e incorporando poco a poco nuevos proyectos.¿Sería correcto cambiar actos tradicionales de la Fiesta de la Vendimia por otros semejantes, incluso mejores, de otras?Si comparamos programas de festejos nadie podrá negarle a la Fiesta de la Vendimia que en los últimos veinte años ha incorporado muchas novedades, ¡sin suprimir nada de lo existente!.Requena tiene la fortuna de disfrutar una Fiesta distinta, me atrevo a decir que única. Dirijamos nuestros esfuerzos en potenciarla con las modificaciones necesarias, sin que deje de ser original.No olvidemos que la calidad de la Fiesta siempre estará unida a la ilusión y al grado participativo de los requenenses.Hay mucho que hacer, eso es cosa de todos... "y tengamos la fiesta en paz y no arrojemos la soga tras el caldero", que dijo D. Quijote. R. Muñoz García
(Publicado en El Trullo de Agosto de 1992) |