|
|
||
| Voy a contarte un cuento de Navidad, aunque sea verano, estoy visitando un Belén (1 ), sus personajes de arcilla sus casas y paisajes recreados por la mano del artista dan la sensación de estar viviendo, la verdad es que están bajo una falsa realidad, fuera de su lugar de origen. Y es que en Roquelandia (2) hace un año aproximadamente, ocurrió que sus lugareños comenzaron a percibir un fenómeno de emergencia y regresión del macizo roqueño donde se asienta la ciudad, ocurría que llegada la noche se experimentaba una elevación de su orografía, llegando a alcanzar los veinte metros sobre la base de la torre de la iglesia llamada del Salvador que es el punto más alto de la vieja Villa, al amanecer volvía a su estado normal sin causar ningún daño ante el asombro de sus habitantes, pronto dieron cuenta a la oficina de fenómenos sísmicos, la cual se pronunció, en palabras de su responsable principal: "No hay nada que temer, es un fenómeno producido por el equilibrio de tensiones entre el Magma y la luna", que dejaron tranquila a la población, aunque no muy convencida, al mismo tiempo y yo fui testigo una tarde de Agosto, cuando visité por casualidad la maravillosa ciudad de Rocaguardo (3), que ocurría el mismo fenómeno pero a la inversa, la ciudad se sumergía en la noche y perdía su elevado perfil, aunque también impresionaba a sus habitantes acabaron por acostumbrarse y gracias a lo cual los rocaguardeses se vieron favorecidos en sus actividades, surtiendo de víveres y recuerdos sus tiendas cuando ocurría el hecho, pues es la segunda ciudad más visitada de España y basan su economía en el turismo, antes utilizaban borricos para las cargos y los más pudientes diminutos tractores oruga, ahora lo podían hacer con más facilidad. Pero acaeció que gracias a un hijo adoptivo de Roquelandia, que conocía muy bien aquellos lugares, se pudo desvelar parte del misterioso asunto, este es artista y buen amigo del que os narra este cuento y ocurrió que un buen día tuvo la feliz idea de dar vida a un magnífico Belén (4) y por los avatares de la vida lo instaló en la ciudad de Rocaguarda, la ciudad inversa a Roquelandia, el hombre iba y venía de una ciudad a otra, cuando pudo comprobar que por el día el Belén permanecía en su habitual estado de actividad, sus personajes plácidos y representativos, pero cuando llegaba la noche, y ahí el hecho singular, todos sus personajes desaparecían y su paisaje y arquitecturas quedaban reducidas a un plano bidimensional, a un cuadro del Belén, pegado al suelo de la habitación. Se pudo comprobar que por la noche los habitantes del Belén, incluida la Sagrada Familia, vuelven como a un estado de descanso a su Roquelandia que les vio nacer, produciéndose el fenómeno antes observado de la sobreelevación. Después de muchas consultas y estudios, se asumió el fenómeno como algo normal, hasta que el día de Navidad saltó una doble noticia, ya no se daba el fenómeno de la emergencia y regresión en ninguna de las dos poblaciones, pues el artista había creado un nuevo Belén y lo había instalado en la roca madre de Roquelandia. Desde ese día todos sus habitantes pudieron contemplar (5) el magnífico Belén y el mundo entero empezó a interesarse por ambas poblaciones. Hay quien dice que en Rocaguarda aún se produce el fenómeno en épocas de necesidades, y que en Roquelandia se experimenta una gran actividad en la Villa.
José Argilés Gómez PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD POLlTÉCNICA DE VALENCIA.
(1) El interés por lo desconocido, la sorpresa, el encuentro con lo inesperado, podían ser algunos de los motivos que dan sentido o un viaje, si bien o priori no se sabe o ciencia cierta lo que se busca, si se espera que sea algo nuevo. La sorpresa de un paisano y amigo encontrado lejos de nuestra tierra. Agosto pasado, playa de Altea, tarde airosa, cielo cubierto, proyecto de excursión, salida dirección Alcoy hacia la montaña, encuentro con la ciudad fortaleza Castell de Guadalest. (2) Requena (3) Castell de Guadalest, (según diccionario histórico de la Comunidad Valenciana: "Guadalest (La Marina Baixa). Lugar de moriscos, perteneció a la familia Sarriá desde 1249 a 1335, pasando posteriormente al infante Pedro de Aragón. Desde 1543 fue centro del morquesado de Guadalest, titulo que un año antes había sido concedido a Sancho de Cardona sobre un conjunto de alquerías de origen islámico. La población se construyó al abrigo del castillo que, por su estratégica situación, sobre una roca, domina todo el valle. La parte antigua se encuentra dentro del recinto amurallado, al cual se accede por una puerta hecha sobre la roca. Gracias a esta fortificación y a su proximidad a Benidorm hoy es un destacado núcleo turístico. Su máximo de población lo alcanzó en 1860 (650 habitantes), lo que suponía un notable incremento con respecto a los 94 habitantes de 1715. Con el siglo XX, se inicia un progresivo descenso demográfico, teniendo en 1981, 158 habitantes, altozano recinto cerrado, muralla natural, vergel valle, paisaje maravilloso, parada y subida a pie por la escalinata, entrada por su única puerta, breve paseo nocturno, bajada y encuentro con lo inesperado: "Museo de Antonio Marco, edén ecológico y maquetas de arquitectura, ¡Único en el Mundo!. (4) La obra de Antonio Marco en Guadalest, es la respuesta natural y autodidacta a una necesidad de expresar los sentimientos por medio del arte, poniendo en práctica todas las habilidades, procedimientos y experiencias constructivas en función de un ideal, la representación cristiana de la Natividad de Jesús. El Belén es el hilo conductor de una escenografía que tiene su referente en la experiencia del natural por medio del análisis, de la factura, la textura, la fabricación y fractura de los elementos básicos constructivos naturales a escala, como la piedra, el ladrillo, la teja, el hierro, el latón, la madera y el agua, completando con toda una liliputiense y variada flora, con una iluminación cuidada. Como nos recuerdo el maestro de la Bauhaus Naholy Nogy "la educación debería recurrir a las fuentes más primitivas de experiencias para alcanzar la plenitud de la vida". La experiencia del natural por medio de ejercicios. En el caso de Antonio se fue gestando prematuramente en su contacto con el carbón, la madera y otros materiales por la profesión de carbonero que aprendió de su padre. Se ha construido un espacio simbólico de representación, dentro de una casa, donde la roca que emerge desde los cimientos de la vivienda envuelve el conjunto, configurándose en un unidad constructiva a la medida de los elementos, simbolizando el elemento soporte tierra roca, y dejando el elemento aire integrado en el ambiente de la propia sala donde se ubica el conjunto. Como anécdota se ha representado en las paredes un cielo azul blanquecino que recuerda el cielo requenense. Otro de los paneles tiene una greca de piedra y ladrillos, ocupando un espacio elevado, lo que otorga un elemento abstracto a la composición. Otra característica es que las escenas principales se atienen al momento histórico en la representación de la tradición cristiana y los secundarios son anacrónicos. (5) Que la contemplación de la obra bella linealmente sea lo que colme nuestras potencias sensibles y nos proyecte a un mundo de referencias que se sustenta de realidades, entre lo bello y lo menos bello, lo agradable y lo menos agradecido, donde nos podamos comprender todos y ayudar todos, pues estamos avocados sin remedio a entendernos. La constatación de su aceptación y admiración. Yo he sido testigo de las variadas muestras expresadas por parte del público que visitó la exposición, en ellas se traslucen distintos sentimientos, desde la emoción al contemplar la obra artística, hasta la eclosión de unas lágrimas, desde el catalán que ve reproducida su fuente de Canalejas, al requenense que identifica su escudo y el perfil de una torre que recuerda la del Salvador, la medalla de la madre Teresa de Calcuta que regaló un sacerdote al que le fue entregada y que acompaña al niño junto con una astilla fortuita de un mueble del Vaticano, un frasco con agua del río Jordán situado en uno de los riachuelos todo el conjunto sirve para ensalzar la idea del Nacimiento de Jesús de Nazaret, obra que ha durado quince años de trabajo y que si bien un día nació de una roca Requenense hoy destaca en la misma roca que ha emergido bajo el cielo de Guadalest, quien podía haber pensado que si un día ambos pueblos estuvieron hermanados por el signo de la Roca hoy siguen estándolo por el signo del amor entre los hombres.
(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1993) |