Hay en la redacción de Levante "El Mercantil Valenciano" más de 50 teléfonos y detrás de cada uno de ellos un redactor. A veces llegan a centralita llamadas de difícil clasificación y sin un destinatario claro. Cuando la compañera que atiende la consola telefónica no sabe que hacer con la llamada, se desencadena una especie de "sorteo" que puede terminar con la llamada en secciones tan dispares como sucesos, deportes o reportajes, que es donde trabajo. La presión con la que se trabaja en las redacciones hace que muchas de estas llamadas no prosperen, bien porque el tema no interesa, bien porque no llegan a la persona apropiada.

     Hace aproximadamente un mes me tocó atender una de esas llamadas. Un señor que llamaba de Valladolid comenzó a hablarme de lo enfadado que estaba porque el Ayuntamiento de Valencia no le apoyaba en su intento de homenajear a un poeta valenciano. Otro teléfono situado a menos de un metro de mi ordenador estaba sonando y mi jefe, en pie, esperaba a que terminase de hablar para comentarme un problema surgido en el trabajo. Justo en el momento en que iba a decirle al llamante que lo intentara más tarde con la sección de Cultura me dijo que el poeta olvidado no era otro que Rafael Duyos. Colgué el otro teléfono. Hice un gesto a mi jefe y me dediqué a comprobar con curiosidad que tenía que contarme un señor de Valladolid sobre un personaje al que los requenenses consideramos como propio.

     -Dígame. ¿Que problema es ese que tiene con el homenaje de Rafael Duyos?

     Bernardino Vergara, que así se llamaba el vallisoletano que llamaba, me explicó que todos los años acude el segundo domingo de mayo al madrileño Paseo de Rosales y ante la estatua de de la Infanta Isabel de Borbón, "La Chata", recita el romance de la "La Chata en los toros", de Rafael Duyos. En 1994, Vergara tuvo el honor de contar entre el público con el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano y Su Alteza Real La Condesa de Barcelona.

     Vergara lleva desde 1948 recitando composiciones del gran poeta valenciano, cuya vinculación con Requena y con su Fiesta de la Vendimia es de sobra conocida por los requenenses.

     Como consecuencia de la información suministrada por Bernardino Vergara publiqué un pequeño artículo en el que exponía las dificultades que encontraba para organizar un homenaje al poeta en su ciudad natal, Valencia.

     Pocos días después de la publicación del artículo recibí una carta y otra llamada de Madrid. El actor Paco Cambres me contaba como en diciembre de 1993 había participado con lleno absoluto en el Centro Cultural de la Villa de Madrid en un homenaje al poeta al que prestaron su colaboración personajes de la talla de los poetas Carlos Murciano y Rafael de Penagos; el escritor Fernando Vizcaíno Casas; el cineasta Luis García Berlanga; el periodista Matías Prat y los toreros Pepe Luis Vázquez y Ángel Luis Bienvenida.

     Con emoción y un poco de rabia contenida, Paco Cambres me contó que un homenaje al poeta que organizó en Valencia apenas había tenido difusión y pasó desapercibido.

     Cambres se preguntaba por las razones que impedían un reconocimiento público de la obra poética de Duyos en Valencia. No supe decirle. Yo escribo de Medio ambiente y ni siquiera puedo decir que sea un gran aficionado a la poesía, pero se que Rafael Duyos amó a esta tierra como propia y me molesta que quizás su figura no tenga ahora el reconocimiento que merece.

     La suerte quiso que la llamada de Vergara fuera a mi extensión y ahora me siento comprometido a colaborar en la reivindicación de la figura de Duyos. No se en que quedarán los intentos para organizar el merecido homenaje al poeta, pero espero que Requena y sus instituciones estén presentes. Sería el único modo de devolver al gran poeta valenciano una pizca del sentimiento y el amor por esta tierra que inmortalizó en sus versos.

JOSÉ SIERRA

 

     El poeta valenciano que engrandeció con sus versos el arte de la tauromaquia poniendo en ellos la rima inspirada, brillante y cálida con resonancias luminosas de su Valencia natal. Tuve la fortuna de conocerle a raíz de la muerte de Manolete, cuando presentó su libro de poemas taurinos "En Córdoba Fué La Cosa. ." en un recital magnífico en el Aula Magma de la Universidad de Valladolid, en él nos hizo sentir toda la emoción y el calor de una gran tarde de toros porque velamos a través de sus romances la gracia y la valentía del torero y la embestida brava del toro, perfumados por el acento de su buen decir en un aroma de claveles y de vino soleado, por eso Manuel Machado le califica de "Nuevo Pindaro español".

Mi amistad con D. Rafael Duyos se vio agraciada con libros y poemas dedicados a mi persona, que yo después incluí en mi repertorio de rapsoda y he recitado innumerables veces, ante públicos de distintas localidades y categorías sociales, siendo siempre muy aplaudidos.

Porque Rafael Duyos, no sólo era poeta taurino sino que, también cantaba al amor, al mar, a la vida, a todo... decía de él el Profesor J. Entranmbasaguas "Un poeta de vocación firme y ardiente, que ha llegado a una posición de vanguardia en la lírica española de la que difícilmente se le podrá desplazar".

Duyos es escuela de si mismo, lo demuestran sus romances "Penumbra", Rimas de amor", Junto al Plata", "Mucienes y Campanas", "Llanto a lo irremediable" (homenaje a F. G. Lorca) o en poesía mística "Las Manos del Señor".

Duyos es un poeta valenciano, español y universal. Pero su Valencia del Cid -como él decía- le ha olvidado, es triste decirlo pero, hay que reconocerlo, yo recorrí Valencia y aprendí sus calles guiado por sus versos: "Alameda de Serranos/El Grau. Las Torres de Cuarte/El matadero, Ruzafa/La Lonja. El Barrio delCarmen/... El me hizo querer a Valencia desde esta tierra castellana por el énfasis que ponía cuando hablaba del levante que le vio nacer.

A tan gran poeta en un homenaje de gratitud a su maravillosa obra, Valencia debería reconocer su olvido y tener en cuenta sus versos inmortales, que sólo un espíritu y una péñola de arcángel podía capitanear.

 

Bernardino Vergara Gil

 

 

(Publicado en El Trullo de Junio de 1995)