Amigos y amigas requenenses:

     Una vez más, la Revista El Trullo sale a la luz como portavoz de nuestra querida Fiesta y, en esta ocasión, me toca a mí, corno presidente de la 49 edición, dirigirme a vosotros en estos días tan especiales, donde la alegría, la felicidad y el entusiasmo debe imperar en todos los rincones de vuestros hogares.

     El nuevo año, que ya llegó, nos trae una nueva edición de la Fiesta, y es nueva, no solo porque así le corresponde, sino porque quiere traer un nuevo estilo de expresión del festejo vendimial, con un renovado aire de frescura e ilusión, mediante un equipo de requenenses que, con fuerza y tesón, se están preparando para dar a nuestra Fiesta de la Vendimia lo que siempre ha sido suyo: esplendor y dignidad, acompañado de alegría y decoro; grandiosidad y generosidad, acompañada de nobleza y desenfado; intensidad y brillo, acompañado de diversión y seriedad.

 
 

     No es fácil superar a otras ediciones anteriores que han dejado un alto listón para el que llega pero, tanto la Comisión Central como todos y cada uno de los miembros y colaboradores de esta 49 edición de la Fiesta de la Vendimia, sí que trabaja y prometemos trabajar duro, dando lo mejor de nosotros, a fin de ofrecer a Requena unas esplendorosas fiestas, dignas de su gran tradición y de su nombre, en las que un pueblo unido exalta su principal riqueza, la viña y el vino a la vez que se proporciona unos días de asueto, alegría y diversión que ofrece, también, de todo corazón a los pueblos hermanos de su comarca y a los numerosos visitantes venidos de los más diversos lugares.

     No quiero pasar por alto, expresaros mis mejores deseos de paz y felicidad durante estas fiestas navideñas y todo género de venturas para el año nuevo.

 

(Publicado en El Trullo de Enero de 1996)