Me cabe el placer de haber sido elegido para presidir la presente edición de la Fiesta de la Vendimia; nuestra Fiesta.

     Si tenemos en cuenta que para mí, habría sido un honor presidir cualquiera de las anteriores, resultará evidente, que me sea harto difícil expresar la satisfacción que me embarga al dirigirme a vosotros desde estas páginas como máximo representante de la Fiesta de la Vendimia más antigua de España en su cincuentenario.

     Nuestra Fiesta, surge de la necesidad; de una necesidad de convivencia social, tras unos años amargos vividos por todos los españoles, de los que no se mantuvo ajena nuestra querida Requena.

     Quiero en primer lugar, mostrar mi agradecimiento a aquellas personas que prescindiendo de cualquier tipo de ideología, dieron una magistral lección de civismo a la sociedad, al conseguir aglutinarse en torno a la cultura, la amistad y el altruismo, conceptos que siempre fueron primordiales para los fundadores de nuestro querido y recordado "GRUPO ARRABAL", alma mater de Nuestra Fiesta.

     Gracias también, a todos y cada uno de los que con su trabajo e ilusión, han hecho posible año a año, que hoy nos encontremos celebrando el cincuenta aniversario de Nuestra Fiesta, emblema de nuestro pueblo, orgullo de nuestros padres y uno de los referentes históricos de nuestros hijos.

     Vaya asimismo mi agradecimiento a quienes han confiado en mi, para portar este año el estandarte de Nuestra Fiesta, que os aseguro llevaré con orgullo, sin regatear esfuerzos, ya que mi objetivo, al igual que el de todas y cada una de: las personas que me acompañan en esta ardua tarea, está únicamente centrado en lograr el puesto de honor que merece Requena y su Fiesta, en una ocasión tan importante para ambas. Ello, y la colaboración que no dudamos recibiremos de todos los requenenses, permitirá que a pesar de las dificultadas que entraña nuestra gran responsabilidad, podamos llevar adelante este proyecto común en el que todos debemos colaborar.

     Por Requena y su Fiesta, levanto mi copa de vino para brindar con vosotros por unas felices Navidades y porque el Año 1997, próximo a comenzar, nos permita llevar a cabo con toda clase de suertes la celebración de tan importante evento.

 

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1996)