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Calle Santa María (Barrio de la Villa) |
REQUENA |
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Requena, capital de una extensa comarca vitivinícola se encuentra ubicada en la zona más occidental de la provincia de Valencia, limitada por el Oeste y Sur por el río Cabriel y por el Este y Norte por el valle que atraviesa el río Reatillo, afluente del Turia. A 692 metros sobre el nivel del mar, el municipio de Requena, el mayor de los valencianos con sus 816 Km. cuadrados de extensión y uno de los más grandes de España, disfruta de un clima continental, con sus fríos y largos inviernos y sus frescas noches de estío, que pone de manifiesto su origen castellano. Es el más extenso de los ocho que comprende la comarca de su mismo nombre y el de mayor número de población con sus casi veinte mil habitantes. Capital histórica y administrativa de la comarca, Requena es además cabecera de partido y centro neurálgico del sector servicios. |
Calle Somera de Arriba (Barrio de la Villa) |
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Cuesta del Ángel (Barrio de la Villa) |
La actual Requena tiene su origen en una plataforma de toba caliza, elevada entre 6 y 12 metros, donde se encuentra el medieval barrio de la Villa que, durante siglos y por su estratégica situación, fue importante baluarte frente a las sucesivas luchas fronterizas a las que estuvo sometido. La conquista castellana provocó la expulsión de los moriscos que habitaban la Villa, forzando su asentamiento junto a pastores y labriegos en la parte norte de la población, sobre otra elevación de topografía similar a la del barrio de la Villa, lo que dio lugar al nacimiento del barrio de las Peñas de San Sebastián. |
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Arrabal, el más moderno de los tres barrios que configuran el actual casco urbano de Requena, se encuentra situado entre los de la Villa y las Peñas. Su aparición se remonta a la Baja Edad Media, como consecuencia de la importante relación comercial con Valencia, de ahí que fuese en este barrio donde se concentraron los pequeños comerciantes, la mayoría de ellos de origen judío. Sin excluir la posibilidad de que 'pudiera derivar de uno más antiguo de origen ibérico o visigótico, la creencia más generalizada apunta a que el topo nimio de Requena, ciudad cuyos primeros vestigios de sus pobladores se remonta a la Edad del Bronce, procede del árabe Rakkana (la "fuerte", la "segura'). A esta tesis contribuye el hecho de que la primera documentación existente digna de crédito, relata el paso de las tropas del califato de Córdoba, del Cid Campeador y del ejército almohade, entre los siglos X y XII.
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Iglesia de San Sebastián (Barrio de las Peñas) |
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Tras haber pertenecido cinco siglos al reino moro de Valencia, Requena pasó a formar parte de la cristiandad, al ser conquistada en 1239 por el obispo de Cuenca, Gonzalo Ibáñez de Gudiel, para el Rey Fernando III de Castilla. En 1257, Alfonso X concedió a Requena la Carta Puebla, mediante la que ordenaba la repoblación de la plaza, a través del establecimiento de 30 caballeros de la Nómina del Rey, que se instalaron en la calle de Santa María, ubicada en el barrio de la Villa, antaño origen de la ciudad y en la actualidad uno de los conjuntos histórico-artísticos más importantes de la Comunidad Valenciana.
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Vista panorámica de la Villa |
Avenida de Arrabal |
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Calle Somera y Palacio del Cid a la derecha (Barrio de la Villa) |
Cuenta la leyenda que fue en Requena donde se concertaron los matrimonios de las hijas del Cid, Sol y Elvira, con los condes de Carrión, Fernando y Diego, especulándose, incluso, que la entrevista fue preparada por el propio rey Alfonso VI, en el denominado Palacio del Cid, que forma asimismo parte del conjunto histórico antes citado. Del paso de Rodrigo Díaz de Vivar por Requena, da cuenta, entre otros, el estudio de Menéndez Pidal en "La España del Cid". La leyenda recoge, asimismo, la estancia de Santa Teresa de Jesús en Requena, con motivo de la visita que, procedente de Villanueva de la Jara, realizó al convento de los carmelitas para atraer a los frailes a su reforma. El convento del Carmen de Requena gozaba de gran prestigio, por ser el más antiguo de las dos Castillas. Por su estratégico enclave, Requena desde los reinos de taifas ha actuado siempre como ciudad fronteriza, lo que la ha convertido en testigo de múltiples entrevistas entre reyes, y en paso obligado de conocidos e históricos personajes. |
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Así, se sabe que Alfonso X de Castilla se entrevistó en Requena con su suegro Jaime I de Aragón, para tratar de asuntos de límites entre Castilla y Aragón, o Valencia, al menos en tres ocasiones, 1523, 1265 y 1272. Francisco I, rey de Francia, pernoctó en Requena cuando el 22 de julio de 1525, tras la batalla de Pavía era trasladado como prisionero, desde el castillo de Benisanó, hacia Madrid. De su paso quedó como recuerdo una calle rotulada con el nombre de Rey de Francia. También el emperador Carlos V pernoctaría en Requena el 29 de abril de 1528, donde fue recibido por el duque de Calabria, virrey de Valencia. |
Ayuntamiento |
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Por su parte, Felipe IV concedió el derecho de asilo a la casa existente frente a la iglesia del Salvador, tras haberse hospedado en la misma en las visitas que realizó en 1632 y 1645 |
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Plaza de la Villa con la Iglesia del Salvador al fondo |
En 1707, Felipe V concedió a Requena los títulos de Muy Noble, Muy Leal y Fidelísima Villa para posteriormente confirmar todos los privilegios concedidos por los anteriores monarcas. En 1757, Fernando VI otorgó licencia para celebrar una feria de nueve días en honor a la antigua patrona de Requena, la Virgen de la Soterraña. De este modo se volvía a recuperar la feria de septiembre, interrumpida con motivo de la Guerra de Sucesión. El origen de esta feria se atribuye al siglo XIII, cuando en 1255, Alfonso de la Cerda y su esposa Mafalda recibieron de San Luis Rey de Francia la imagen de la citada virgen para que la depositara en el primer pueblo de Castilla, lo que cumplieron entregándosela a los frailes carmelitas de Requena. |
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En la actualidad, la feria se celebra en honor a la Virgen de los Dolores, patrona de Requena desde finales del siglo XVIII. La valerosa defensa que de la plaza protagonizó el coronel José Ruiz de Albornoz en 1836 ante el ataque de las tropas carlistas al mando del general Cabrera, del que salió victorioso, le valió a Requena la concesión del título de ciudad, con escudo de armas, por parte de la reina Cristina, en nombre de su hija Isabel II. Años más tarde, en 1851, Isabel II firmaría el decreto por el que Requena pasó administrativamente a formar parte de la provincia de Valencia. En el terreno eclesiástico, Requena perteneció a la diócesis de Cuenca hasta 1957.
(Publicado por la Fiesta de la Vendimia en 1997) |