MI PRIMER RECUERDO DE REQUENA

Requena está formada por tres barrios: La el más antiguo, Las Peñas, más posterior y Arrabal, el más moderno.

En la Fiesta de la Vendimia están representados estos tres barrios por sus reinas y presidentes, comisionados y damas, y no hay que olvidar que detrás de lo que nosotros vemos hay gran cantidad de gente que está poniendo todo su empeño para que la Fiesta sea un momento imborrable en nuestra vida. También debemos nombrar a la Comisión de Ausentes, requenenses que por motivos familiares, de trabajo quizá, no tienen la gran suerte que muchos que nosotros tenemos de residir en Requena.

También están las reinas y presidentes centrales, y los infantiles; incluyendo los de barrio y los comisionados y damas. Todos ellos participan en la Fiesta con ilusión, y al mismo tiempo dan a entender que algún día, dentro (puede) de diez años o más serán los que sacarán adelante la Fiesta con el mismo entusiasmo que sus mayores.

Pues bien, os vaya contar cómo yo, siendo pequeña, conocí Requena y su Fiesta y quise participar como lo están haciendo todos estos niños.

Esto ocurrió..., bueno..., no me es posible dar la fecha exacta, pero si tengo un dato: a mediados de los noventa.

Era un día soleado, y aquella mañana, fuimos a una de esas visitas guiadas por LaVilla. Nos contaron que antes Requena era lo que ahora es La Villa. Se llamaba Roquena, lo que significa "Roca Fortificada".

Subiendo por la Cuesta del Castillo llegamos a la fortaleza. Allí después de ver el museo, ascendimos por unas escaleras hasta la cima de la Torre del Homenaje. Desde este sitio no pudimos resistirnos y nos asomamos. Vimos lo hermosa y bella que es Requena. Una débil brisa soplaba por ahí arriba, y nos hacía disfrutar con deleite de tan maravillosa vista.

Atravesando el Callejón de la Fortaleza, llegamos a la Plaza del Castillo, y poco después nos detuvimos en la Casa del Arte Mayor de la Seda.

Después de contemplar la airosa Torre del Salvador, nos detuvimos en la puerta de dicho templo. Allí nos explicaron cosas como las decoraciones de la fachada, etc. También vimos la Capilla de la Comunión, y luego fuimos a Santa María. Nos dijeron donde vivió Santa Teresa y posteriormente marchamos hacia la Cuesta del Ángel, desde donde divisábamos la Fuente de las Pilas. Estuvimos en San Nicolás y vimos su torre, en el Palacio del Cid y luego en la Cuesta del Cristo, donde también está la Capilla.

Finalizada la visita llegamos a la Plaza de Albornoz o también llamada Plaza de la Villa. Entramos en las históricas cuevas que constituyen el subsuelo de la Villa. El haber oído tantas historias me hizo imaginarme aquellos tiempos remotos en los cuales la gente se escondía en las cuevas para protegerse. ¡Y pensar que las enormes tinajas las hacían a mano! Fue interesante ver donde almacenaban el grano, las bodegas, la cripta...

Maravillados por la magia del lugar, descendimos por la Cuesta de las Carnicerías y vimos la Capilla de San Julián.

Esa misma tarde fuimos a la Plaza de España ya la Iglesia del Carmen. Allí se encuentra la hermosa imagen de la Virgen de los Dolores, patrona de Requena. Después de contemplarla y de informarnos sobre su historia, estuvimos en el Ayuntamiento y en la Glorieta.

Y ¡cómo no! fuimos a la Fuente de los Patos, comienzo de la Avenida de Arrabal. Por supuesto, claro está, bebimos agua fresca de la fuente. A mi siempre me ha llamado la atención los patos, y desde luego, me encantan.

Tras pasear por la sombra de los árboles de la Avenida, un agradable paseo, por cierto, y rodear la Fuente de Colores, que iluminada es maravillosa, llegamos al Monumento. Nos encantó, y yo pienso que es estupendo y un honor para Requena y sus habitantes.

Desde allí se veía el Instituto y F. P. bajando la calle, y ascendiéndola vimos la Plaza de Toros. Claro, lo que me parecía lo mejor eran el Polideportivo y la Piscina.

Después de ver la estación y ver pasar unos trenes, al día siguiente estuvimos en Las Peñas. Subiendo por la Calle de las Monjas y después de dejar atrás nuestro teatro, el Principal, llegamos ante los Padres del Corazón y María. También estuvimos en la Fuente Reinas, en los Pinos de Florillo, en la Casa Blanca y fuimos a Casas del Río donde nos bañamos y vimos girar la noria. Jamás había visto nada igual!

Tras conocer la comarca, que como podéis comprobar no es cosa de un día, y después de varios años viviendo en Requena en vacaciones siendo descendiente de requenenses, me considero como de aquí.

Y cuando conocí la Fiesta, sentí un grato deseo de formar parte en ella, algo que me enorgullecería y lo veo una gran suerte para todos estos niños y niñas, en especial para las reinas y presidentes de cada barrio y para vosotros, María José y Emilio, deseándoos a todos unos inolvidables días que queden grabados en vuestras vidas.

¡Viva la Fiesta de la Vendimia!

¡Viva la Virgen de los Dolores!

¡Viva Requena!

 

(Publicado en El Trullo de febrero de 2001)