Estimados requenenses:

Deseo, en primer lugar, dar a conocer a todos vosotros la inmensa satisfacción que se produce en mí el motivo de ser este año la persona a la que se ha destinado para ostentar el honor, y al tiempo, la responsabilidad, de presidir la 53 edición de nuestra querida Fiesta de la Vendimia, transcendental y sin duda difícil misión, la cual espero sacar adelante con mucho esfuerzo y dedicación y, muy especialmente, con la ayuda de todos vosotros.

Hago hincapié precisamente en recabar la ayuda de todos (ciudadanos, instituciones, cooperativas, comercio en general, etc.), a fin de que con vuestras aportaciones, no únicamente económicas, sino con ideas, trabajo y distintas colaboraciones, consigamos entre todos la culminación de unas fiestas como las nuestras, acorde a la categoría que siempre han ostentado, tal y como realmente Requena merece.

Del mismo modo, también deseo transmitir la ilusión que hoy renace en mi corazón de requenense, a todos los miembros componentes de las distintas comisiones que se integran en esta 53 edición de la Fiesta, encomendándoles que sean ellos mismos quienes con su alegría, buen hacer y entrega hacia el logro de la mejor empresa, consigan impregnar en el corazón de toda Requena la idea de consolidación y perpetuación de esta gran realidad en que se constituye nuestra Fiesta de la Vendimia, a los efectos de que nunca jamás se pierda el sentido de continuidad de algo de tanta envergadura que ha quedado impreso, debido a la ilusión y el sacrificio de muchos requenenses, sobre las páginas cronológicas de nuestra común historia, tradición y cultura.

Con mi fraternal deseo de todo un año de venturas para todos, y que nuestra fiesta se constituya como motivo de exaltación de nuestros valores más representativos, os envío mi fraternal saludo y me despido de vosotros no sin entonar con todos como una sola garganta nuestra peculiar proclama ¡VIVA REQUENA!

¡VIVA LA 53 FIESTA DE LA VENDIMIA!

 

 

(Publicado en El Trullo de Febrero de 2000)