D. NICOLÁS PÉREZ SALAMERO

  • Mantenedor del Acto de Proclamación de la Reina Central Infantil de la X Fiesta de la Vendimia Mª Amparo Bellver Jordá

  • Mantenedor del Acto de Proclamación de la Reina Central Infantil de la XIX Fiesta de la Vendimia Mª Cristina Climent Navarro

  • Mantenedor del Acto de Proclamación de la Reina Central de la XXIV Fiesta de la Vendimia Mª Gloria Valiente Martínez

  • Mantenedor del Acto de Proclamación de la Reina Central de la XXVIII Fiesta de la Vendimia Mª Dolores Climent Asensio

(Referencias publicadas en El Trullo de Agosto de 1971 - XXIV F.V.)

"Este canto juglar es un encanto

hame gustado desde su principio"

     Juglar, y muy bueno quisiera ser para con mejor pluma escribir la semblanza de nuestro Nicolás Pérez Salamero. Hacer una síntesis de su labor a tantos años de su salida -física, que no espiritual- de Requena, es tarea ardua y expuesta a omisiones.

     Por eso comienzo con esas palabras que nos traen el recuerdo de los años mozos, de mocedad en Requena, en la que con su sugestiva personalidad nos arrolla y nos lleva de la mano a su creación: "El Círculo Requenense". Enamorado del arte, con la conciencia de un investigador y la sensibilidad de un artista, labora con la juventud de Requena.

 
 

     Espíritu sensible y con un enorme respeto por lo justo, inicia sus estudios de Derecho en la Universidad de Valencia, licenciándose en 1950 por la de Barcelona.

     Honrado consigo mismo, no se concede la menor licencia para piruetear con el Derecho y oposita en Madrid para fedatario público, ejerciendo sus funciones en las Notarías de Garrovillas (Cáceres), y Viver (Castellón).

     Y el mismo Nicolás de nuestra juventud, siempre inquieto, no sabe rehuir su incorporación a la colectividad, distanciándose de sus gustos y vivencias. En su entrega fue Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Viver desde junio de 1965 a noviembre de 1968, fecha en que tuvo que darse más todavía para ser nombrado Presidente de la Diputación Provincial de Castellón de la Plana.

     Vida tan llena como la de Pérez Salamero es pura maestría, sin disonancias, como la música de cámara. Y esa maestría, arte sutil, lo convierte en Procurador en Cortes en la actual legislatura, en representación de la Diputación. Pertenece a la Comisión de Defensa Nacional, y forma parte de la Ponencia encargada de examinar el proyecto de Ley General sobre recompensas de las Fuerzas Armadas.

     Por su inquietud, por ese darse a los demás, por esas vivencias para con todos nosotros, es condecorado con la Cruz de Caballero y Encomiendas Sencillas de la Orden de Cisneros, y está en posesión de la Medalla de Ora del Sindicato Provincial de Madera y Corcho de Valencia, siendo Comendador de Número de la Orden Civil al Mérito Agrícola.

     Es el resultado de una obra maestra.

     Ilustrísimo señor don Nicolás Pérez Salamero, deseamos tu pronta presencia con nosotros, y está seguro que con el mismo cariño de siempre seguimos tu trayectoria.

LUIS RODA

 
 

 

(Referencias publicadas en El Trullo de Agosto de 1975 - XXVIII F.V.)

     Nicolás Pérez Salamero es de sobras conocido por todos los requenenses, pues aunque su carrera le ha obligado a estar ausente de su pueblo, es un requenense de pura cepa que mantiene hilo directo constante con su tierra, por su vocación y amor a ella y por ser Presidente del Consejo de Administración de "La Requenense de Autobuses", una de nuestras industrias de mayor solera, que fundara su ilustre abuelo del mismo nombre.

     Nicolás, que nació en la carretera, lindando a la calle de la Plata y frente al Portalejo, hará enseguida 46 años. Pasó su niñez en Requena y gran parte de su juventud -alternando con Valencia, por razón de estudios-, y, para los que somos de su generación, fue siempre el capitán, el jefe, por sus especialísimas dotes para ser "leader", por su gran inteligencia, don de mando y capacidad de organización.

     En esa etapa juvenil fue fundador, con un grupo de amigos, del Círculo Requenense, de grato recuerdo, que canalizó y llenó las inquietudes culturales, recreativas y deportivas de la juventud requenense, acogidos bajo el techo de los Padres del Corazón de María. Recuerdo aquel magnífico Don Mendo, al hacer Robinsoniano, con decorados de Sánchez Domingo, en los que todos participábamos en el jardín de Pepe González hasta las tantas de la madrugada. Y aquel Don Juan, en el que estuvo a punto de que se nos fuesen los espectadores por los incesantes humos que salían por la embocadura del escenario, debidos a la magia química de Gadea. Los pabellones de feria, los cotillones del Ayuntamiento, las excursiones...

    Nicolás nos presidía y guiaba en todas aquellas actividades, que terminaron por la intervención de los "mayores" y porque nosotros también nos hicimos "mayores".

     Terminados sus estudios de Derecho en 1950, que cursó en las Universidades de Valencia y Barcelona, Nicolás se dedicó a preparar la oposición a Notarías, que ganó en la de 1957, habiendo desempeñado el cargo en Garrovillas (Cáceres), Viver y, actualmente, en Villarreal de los Infantes.

     Su vocación política, demostrada en su juventud, le llevó a ocupar el cargo de Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Viver desde 1965 a 1968; distinguiéndosele, en agradecimiento a su gestión, con el título de Alcalde Honorario y Perpetuo de dicha Villa.

     De la Alcaldía de Viver pasó a la presidencia de la Diputación Provincial de Castellón, cargo que ejerció hasta el 27 de julio de 1971, en cuyo período fue procurador en Cortes en representación de tal Diputación, perteneciendo a la comisión de Defensa Nacional y formando parte de la ponencia que estudió la ley general sobre recompensas de las Fuerzas Armadas y la de objetores de conciencia.

     Está en posesión de la Cruz de Caballero y Encomiendas Sencilla de la Orden de Cisneros; Comendador de número de la Orden Civil del Mérito Agrícola y medalla de oro del Sindicato Provincial de Madera y Corcho dé Valencia.

     Nicolás, que repite por tercera vez en el' "mantenimiento" de una reina de la Fiesta de la Vendímía de Requena y que dejó tan grato recuerdo en las dos anteriores, sabemos que no defraudará a nuestro pueblo en el canto a la extraordinaria belleza, simpatía y esbeltez de su sobrina Mari-Ló.

 
     
   

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